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Review SIG P226 de Tokyo Marui Vs SIG P226 de KJ Works

Pistola Sig Sauer modelo P226 del calibre 9mm parabellum (9×19)

Si hay una palabra que recoja todo las virtudes de esta pistola es infalibilidad.
La P226 es un arma que tiene una virtud primordial: Nunca falla. Los estándares de fabricación son tan altos y la realización tan esmerada, que una P226 nunca va a dejar de efectuar el disparo, independientemente de las condiciones en las que se encuentre o del trato que haya recibido. El lema que los SEAL le han puesto está muy claro “to hell and back reliability”

En 1980, las empresas Sig-Sauer&Sohn GmbH decidieron rediseñar su afamada pistola del calibre 45ACP, la conocida P220 surgida allá por el año 1974, para presentarla al concurso oficial de las Fuerzas Armadas estadounidenses, en el que se requería una semiautomática de doble acción y con gran capacidad de cargador (conviene recordar que la P220 disponía de cargador mono-hilera con una capacidad de 7 cartuchos).


 
Manteniendo todas las características de este modelo primigenio, al nuevo se le dotaba de un cargador al tresbolillo de gran capacidad, capaz de almacenar 15 cartuchos de 9mm Parabellum, se le modificaba la posición del retén de este mismo, colocándolo esta vez en el costado izquierdo de la empuñadora. Quedaba sí conformada la pistola P226. Aunque la P226 superó todas las exhaustivas pruebas del concurso del US Army y salió ganadora de este junto a la Beretta 92 FS, fue finalmente batida por esta última que la adoptó como reglamentaria bajo la denominación militar de M-9. El motivo de que la Beretta se impusiese a la Sig Sauer no fue otro que el superior precio de esta.
Posteriormente fue adoptada por el US Army en cantidades menores para dotar a conductores de vehículos y algunos oficiales, denominándose oficialmente M-8.

Con anterioridad los SEAL de la Armada de los USA la habían adoptado como parte de sus exclusivos arsenales. Posteriormente sería el FBI el que la adoptaría como arma de servicio inicialmente en el calibre 9×19 y posteriormente en el 40S&W.

La P226, como la mayor parte delas armas de esta marca, se caracteriza por ser un arma de retrocarga con bloqueo mecánica, más concretamente del tipo Sig-Petter por rampón deslizante a acerrojado mediante bloqueo de la recamara del cañón con la ventana de expulsión de la corredera. Monta un disparador de simple y doble acción (SA/DA) con un recorrido de disparador en DA largo y al que hay que aplicar una presión bastante alta (5,5Kg) con el fin de evitar un disparo fortuito inicial y más corto y suave (2Kg) en SA, con el fin de proporcionar un tiro más preciso.

Como también es habitual en Sig Sauer, el seguro es automático y actúa sobre el percutor, auxiliándose a su vez de una palanca de desamartillado (Decoking) que facilita el desactivar el martillo percutor.

Recientemente han aparecido una serie de modificaciones que han actualizado, o mejor dicho adaptado la P226, a los requerimientos actuales. Principalmente son la fabricación de correderas y armazón en acero inoxidable fresado a partir de un bloque sólido, la adopción del rail MIL-STD-1913 Picatinny, y la adopción de mira tipo Padridge.

El desmontaje de la P226 es muy sencillo y sobre todo seguro. Como medida de seguridad inicial antes de iniciar el desmontaje se extrae el cargador y se comprueba si hay algún cartucho en la recámara. Acto seguido se tira hacia atrás de la corredera hasta el tope y, presionando hacia arriba el retén de esta queda la misma en posición abierta. Después haremos girar la palanca de desmontaje un cuarto de vuelta en el sentido de las agujas de el reloj y tiraremos ligeramente de la corredera con el fin de que esta se desengarce del retén de esta. A continuación, dejaremos deslizar la corredera hacia delante con ayuda de la mano hasta que la corredera se separe del armazón. Ahora solo falta separar el muelle y su guía de la corredera para poder sacar el cañón.


La replica de Tokyo Marui y KJ works

La versión de Tokyo Marui

Pasando ahora a la réplica de la P226 de Tokio Marui, lo primero que me llamó la atención al abrir la caja fue el parecido en todos los sentidos con la real.

El aspecto de los plásticos, las marcas en corredera y armazón, hasta el picado y los logotipos en las cachas hace que resulte muy difícil diferenciarlas.

Bueno salvo en unos detalles “pijoteros” como que la base del cargador de la réplica de Marui es la que corresponde a la serie P239 de fabricación en polímero, ya que las P226 tiene la base metálica y plana y que la parte superior del cañón-recamara en la real es de acero pulido por el desplazamiento que sufre en el disparo esta parte, y en la réplica está de igual que el resto del cañón.

Todas las palancas y partes móviles funcionan como en el modelo real, incluso la palanca de desamartillado tan característica de las SIG Sauer.

Salvo unos iniciales problemas a la hora de conseguir que las bolas entren perfectamente al tresbolillo para que la réplica alimente las bolas sin interrupciones, el funcionamiento fue impecable. La ventana de admisión de las bolas está situada al final del recorrido del muelle elevador, lo que facilita muchísimo la carga de este.

El encaje del cargador en el armazón es muy fino, sin que haya holgura ni ruidos. La retenida del cargador tiene la dureza necesaria para que el cargado no se caiga en plena partida (algo al parecer común en modelos anteriores de esta réplica)

La mecanización del blow-back es franca sonora y potente, lo que permite que en ningún momento perdamos el encare al blanco y la potencia, sin llegar a extremos peligrosos para un arma auxiliar ó secundaria como es la pistola en el campo de juego, hace que la trayectoria sea tensa y precisa en todo su recorrido. De esta manera se logra una precisión y unas agrupaciones muy buenas.

Disparando la réplica de Marui esta se muestra potente y precisa, unos 300 fps con bolas de 0,20 gr. La versión de KJ Works, tiene la misma potencia que la de Marui.


Presentación

La replica viene magníficamente presentada en su caja, algo normal en Tokio Marui y que es de agradecer, trae grabadas en la corredera las marcas de los modelos fabricados por Sig-Sauer en los USA en la planta de Exeter , NH. Y el modelo representado es la P226 SL siglas de Stainless Steel en 9mm parabellum.

Desmontaje

El desmontaje primario de la réplica es exactamente igual al modelo real. Para desmontar la replica solo tienes que seguir los pasos descritos anteriormente en el apartado del desmontaje del modelo real. Esto hace que la sensación de estar ante una pistola real sea aún mayor.


 

En lo referente al peso, comentar que con el cargador puesto, pesa exactamente lo mismo que el modelo real que yo tengo (armazón de duraluminio) con el cargador con 5 cartuchos de 9×19 exactamente.

En resumen se puede apreciar que en este producto la casa Tokio Marui se ha esmerado mucho, consiguiendo una réplica exacta del modelo real y con un funcionamiento impecable.


 

La versión de KJ Works
Esta replica tampoco se queda atrás. Con un peso mayor que la de Tokyo Marui, da una sensación de replica robusta y desde luego, si la de Marui es muy real la de KJ Works le gana con gran diferencia, y eso que hemos comparado la P226 de verdad, la de Marui y la de KJ Works, y decir que a simple vista la que parecía de verdad era la versión de KJ Works.

Comparando las dos versiones de airsoft, se nota la diferencia en el color y en el tacto.

Cargadores

Los cargadores de Tokyo Marui no valen para la replica de KJ Works, sin embargo los de esta ultima si valen para la replica de Marui, eso si, quedan un poco flojos, y en ocasiones con el blow back se caen.


 

Comparando un cargador de Tokyo Marui, uno de KJ Works de la edición especial y otro normal de KJ, se ve que en los dos primeros trae las marcas del original y el ultimo no trae ninguna marca. (El de cargador de Marui es el de color mas claro)


 

Desmontando la KJ Works

Como comentamos arriba sobre la versión real, se desmonta exactamente igual. A pesar de lo que muchos digan, no es compatible con las piezas de la de Marui.

Marcajes de la KJ Works

Iguales a la pistola real:

El Hop UP

Para acceder a él hay que desmontar las dos replicas. El hop up actúa muy bien en las dos replicas.
La primera imagen es de la Marui y la segunda de la KJ Works:

Conclusion:

Cualquiera de las dos replicas es una buena eleccion. Los que les guste el peso y el metal, su opcion deberia ser la de KJ Works, sin embargo los que quieran algo un poco mas ligero, Tokyo Marui.

Agradecemos a Kilgore su esfuerzo y dedicacion al realizar este articulo

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